LA ADMINISTRACION EN COMPLETA REVOLUCION

La administración en completa revolución

Con fecha de hoy, día 1 de octubre han entrado en vigor dos nuevas leyes, que en adelante van a constituir los fundamentos sobre los que se asentará el Derecho Administrativo español. Una es la Ley 39/ 2015 de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y la otra la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público. De esta forma el Ordenamiento Jurídico Público se ha estructurado sobre estos dos troncos fundamentales. En el primero de los cuales se regulan las relaciones ad extra entre administración y el ciudadano y el segundo comprensivo de las relaciones ad intra de las administraciones públicas.

Aunque a tenor de lo que se ha vivido de puertas adentro en los días previos, entre aquellos a quienes les corresponde la aplicación de estas leyes, no se aprecia entusiasmo de ninguna clase, creo que pueden posibilitar un cambio positivo en el sistema. Si bien, en muchos aspectos consolidan en gran parte de doctrina y principios conocidos, desde mi punto de vista contienen un principio revolucionario, que es, el de la electrónificación, con el expediente en formato digital. En mi opinión, este cambio puede contribuir de forma determinante a mejorar la organización, la transparencia en la tramitación y facilitar las relaciones con los ciudadanos. También, ocurrirá en algunos casos ocurrirá, que si no se le ha dedicado el tiempo necesario a la organización, y se han adoptado decisiones precipitadas, habrá un mayor desastre que el actual. Así mismo me parece una medida acertada que a partir de ahora los sábados sean inhábiles, unificando así los plazos con el ámbito judicial. No me atrevo a opinar sobre el alcance de plazos por horas, y o de que se pueda eximir de sus responsabilidades al infractor- denunciante, cuando sea el primero en aportar elementos de prueba, si existen otros infractores y no se disponía de información suficiente.

administracionPero me centraré en las consecuencias que debe implicar, la desaparición del papel y la gestión electrónica Si lamentablemente en nuestros días, la corrupción es el protagonista mediático por excelencia, que se focaliza en el poder político, no es menos cierto, que tampoco es menor en el ámbito de la Administración. Y en especial en el oscuro mundo municipal donde la desorganización interesada se extiende por doquier. Es por ello, que estas leyes vertebradoras de la administración pueden operar un cambio sustancial, por las modificaciones de los usos y costumbres que van a producir. Y esperemos que ello pueda ayudar a la modernización y adecuación de la Administración a los tiempos que vivimos y a la agilización de la gestión. Además necesariamente para sobrevivir al continuo uso de la computadora, nos obligaran a sistematizar y simplificar.

Mi experiencia y conocimiento me lleva a pensar, que es en el ámbito de los Ayuntamientos, donde la gestión administrativa es más arbitraria y caprichosa, adoleciendo de una manifiesta falta de seguridad jurídica en las resoluciones. Las razones son muchas, pero la tendencia política del funcionario es determinante, sin olvidar que ello está estrechamente ligado a la forma de acceso. Además casi todos los ayuntamientos de una cierta dimensión, se encuentran configurados por reinos de taifas, sin coordinación alguna; ello unido a un conjunto de asuntos muy amplio que atender, a los que se aplica un marco legal complejísimo, con un sinfín de normas reguladoras nacionales y autonómicas sobre los más variados aspectos, además de las ordenanzas municipales.

Las ordenanzas con frecuencia se encuentran completamente desactualizadas y obsoletas y nos pueden pedir una autorización para plantar un geranio por poner un ejemplo. Para tenerlas al día, y coordinarlas con el marco legal inquieto, hay que trabajar bastante y si el funcionario correspondiente no tiene sintonía ideológica con el grupo de gobierno, no ayudará. Es por ello en este oscuro mundo, donde la arbitrariedad, y el abuso anida y encuentra su mejor cobijo. Sin olvidar que demasiada proximidad y conocimiento de los vecinos, no ayuda en materia de objetividad.

La digitalización espero, quite poder al funcionario, porque en adelante si los expedientes tienen formato digital, son más complicados de alterar. Así no se podrán cambiar informes como ocurre en ocasiones, porque salvo una justificación razonable, el rastro de lo actuado es imborrable. Tampoco será fácil adelantar y atrasar los expedientes, según la presión que ejerza el solicitante, o porque sea conveniente. El orden informático no deja lugar a dudas.

La importancia de lo expuesto, es mucho más reseñable en el ámbito de las licencias y autorizaciones. Esperemos que el nuevo sistema ayude a poner en su sitio a los poderosos técnicos de algunos ayuntamientos, que cuando no les gustan las leyes las dan la vuelta y las acomodan a su criterio. A partir de ahora para que funcione el sistema es necesario desarrollar una labor de racionalización y clarificación de procedimientos. Simplificando y determinando de antemano cuál es el tipo de expediente, el plazo de resolución y el silencio aplicable. Todo esto no es nada nuevo, pero el orden informático nos aboca a ello. Así no se puede, permanecer más tiempo sin saber cuando estamos ante una obra mayor o menor, dejándolo al criterio de un técnico, o cuando se puede presentar una declaración responsable para una actividad y cuando no. Tampoco será posible, en el caso de una declaración responsable o comunicación previa, que el capricho de quien informa, ocasione el requerimiento de un sinfín de certificados, porque no quiero responsabilidad, o si la documentación, debe estar visada o no por el colegio .

El Consejo de la Unidad de Mercado a lo largo de su existencia ha resuelto 142 reclamaciones, pero ello apenas se ha traducido en nada a nivel de criterios prácticos generales. La Ley 17/ 2009 de 23 de noviembre sobre el libre acceso a las actividades de servicios tampoco ha sido capaz de mover de sus sillones a muchos de los que tienen que inspeccionar.

Estoy segura que en no mucho tiempo, con este cambio revolucionario, vamos a ver a los sindicatos protestar. Ojalá y el ciudadano apueste por él y no sea tímido a la hora de ejercer sus derechos, en lugar de agradar y someterse al imperio del funcionario, para que no nos la guarde. Sería importante recurrir y reclamar ante la arbitrariedad, y que los tribunales resuelvan y sobre todo condenen en costas a la administración. Y quizás ello sirva para expulsar del sistema a algunos.

Lamentablemente estas Leyes ante la falta de Gobierno, comenzaran su camino sin el apoyo de los necesarios como son el Reglamento para el ejercicio de la Potestad sancionadora o del Reglamento de Responsabilidad Patrimonial, o quizás sea mejor, porque legislación sobra por doquier.

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