España, más allá de lo conseguido

Este es el título de un libro recomendable que ha publicado Jesús Banegas Núñez y que ha presentado en una sesión del Club Liberal Español. Jesús Banegas es miembro del Club y Presidente del Foro de la Sociedad Civil, ingeniero, economista, empresario líder en el sector tecnológico español y responsable durante años de las empresas agrupadas en la CEOE. Así, con este bagaje intelectual y de experiencia, debo decir que el libro presentado da una acertada visión de España, aludiendo a los puntos fuertes y débiles de nuestro país y proponiendo fórmulas para mejorar la calidad institucional y nuestro progreso como nación.

En la presentación dije poco del autor pues es una persona muy conocida en los ámbitos inquietos de la sociedad civil española; sobre la obra comenté que basta leer el índice del libro para comprobar que es un libro didáctico, sistemático y completo; además tiene un enfoque eminentemente liberal. En la obra caben distinguir tres grandes áreas: de donde venimos y dónde estamos como Estado; los desafíos que tenemos pendientes y el papel de la sociedad civil y del empresariado como palanca de progreso.

El libro tiene un subtítulo: “Una guía para españoles esperanzados”, que nos anuncia una visión ilusionada para nuestro país.

Me gustó su exposición, “de dónde venimos”, al resaltar el importante papel de España en la recepción de la filosofía griega y del Derecho Romano, en la aportación del descubrimiento de América y del Derecho de Gentes protector de la dignidad de todas las personas, del que especialmente los juristas nos sentimos orgullosos por ser fundamento del reconocimiento de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional.

Sobre dónde está España y qué hemos conseguido expuso, como admiten los analistas los análisis macroeconómicos, que España es un país rico (ocupa el puesto 22 en el ranking mundial de renta per cápita), que tiene las infraestructuras hechas (aunque, se deben), con tecnología “en hora” (no como casi siempre), que está en vanguardia en salud, que tenemos una economía abierta al exterior, líder en servicios de turismo y deporte y con una lengua universal. Sin embargo, junto a estas luces, en donde incluyó la brillantez de la transición de la dictadura a la democracia, que ha sido la admiración del mundo democrático, enumeró zonas de sombra por evidente falta de nivel ético personal y en los negocios (gestión de las Cajas de Ahorro) que han generado secuelas en nuestra sociedad tras la gravísima crisis económica (crisis que no quiso reconocer el gobierno del Sr. Zapatero); además hay factores agravantes de las sombras por la carencia de mecanismos de transparencia política y de rigor en la gestión administrativa para combatir la corrupción lo cual afecta negativamente a la calidad institucional y a la seguridad de la inversiones creadoras de empleo.

Así pues, es mucho lo conseguido pero también es mucho lo que queda por hacer para parecernos a los países mejores; lo que procede, dijo, es copiar los sistemas operativos y de control de las organizaciones gestionadas con transparencia y eficiencia.

Entre las amenazas que tiene España destacó el déficit crónico del presupuesto y la deuda pública viva, de 1 billón de euros, casi el 100% del PIB, que no sólo es una carga actual para nuestra economía sino que es un riesgo de futuro para las generaciones venideras. Este es un problema moral que se debe analizar con seriedad y sin demagogia puesto que los números son preocupantes y la herencia no la pueden aceptar nuestros hijos a beneficio de inventario. Aquí debe intervenir la sociedad civil pues es inmoral que los actuales españoles, por su afán de gasto para su bienestar, traspasen esta deuda masiva a los jóvenes que hoy están en la escuela.

¿Es esta situación progresista?. Evidentemente no lo es, porque el presupuesto debe estar equilibrado en los gastos e ingresos, evitando agobiar injustamente a los trabajadores y empresarios con tanta presión fiscal y, evitando, asimismo, trasladar la deuda a los futuros españoles (precisamente, para impedir este traslado debería legislarse).

Se detuvo Jesús Banegas en explicar el cambio de modelo de bienestar que ha realizado Suecia en los últimos veinte años para salir del esterilizante espejismo socialista ya que el modelo socialdemócrata seguido llevaba al país a un colapso análogo al vivido por los países comunistas.

Citó la obra de Mauricio Rojas “La reinvención del Estado de Bienestar” en donde recuerda que Suecia fue líder del crecimiento mundial entre 1870-1950 por su reducida carga tributaria (25% del PIB) y libertad económica, pero que pasó a la cola de los países ricos cuando elevó la carga tributaria al 67% del PIB; ello generó desempleo, incrementó el empleo público y se dejaron de crear nuevas empresas. La salida de la crisis en Suecia desde los años 90 ha sido a través del equilibrio presupuestario y la reducción de la carga fiscal, además de hacer reformas trascendentales en pensiones, seguros privados, paro, cheque escolar, privatización de servicios sanitarios, etc. El cambio ha sido ciertamente progresista, porque han vuelto a progresar, y se han dado cuenta, a tiempo, del valor de la educación, iniciativa privada y del equilibrio fiscal.

CONCLUSIÓN

España tiene una buena posición en economía, infraestructura y prestigio mundial. Nuestro país tiene puntos fuertes con empresas transnacionales, lengua y cultura expansiva; pero tiene debilidad en nivel ético y en transparencia de gestión administrativa que se refleja en la corrupción; además, el presupuesto necesita estar equilibrado. Por ello, como ha hecho Suecia, hay que cambiar el modelo socialista por un modelo de bienestar posibilitador que respete la iniciativa privada, creadora de riqueza y puestos de trabajo.

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