España, monarquía parlamentaria

La abdicación del Rey Juan Carlos I realizada por escrito el 1 de junio de 2014 ha dado lugar a la remisión urgente a las Cortes, por el Gobierno, de un proyecto de Ley Orgánica de abdicación de Su Majestad el Rey para su aprobación de las Cortes, ¿Qué significa que las Cortes aprueben la Ley? En realidad, no autorizan la abdicación, ni la aprueban, ni la ratifican pues la ley sólo prevé que la abdicación produzca efectos desde su publicación; sin embargo en realidad las Cortes, únicamente, deben tener conocimiento de la abdicación, sin que la misma precise del consentimiento parlamentario, para proceder a la proclamación del nuevo Rey Felipe VI.

El art. 57.5 de la Constitución Española 1978 dice: “Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una Ley Orgánica”. Se refiere a una ley general que prevea los procedimientos a seguir, pues abdicar la corona no puede someterse a autorización, pues abre el llamamiento al sucesor legal, es decir, el Príncipe de Asturias.

La Ley Orgánica remitida va a “resolver” de modo singular esta abdicación porque falta una Ley Orgánica general, que debería haber sido aprobada hace tiempo, que ha de regular la forma de proceder ante los supuestos aludidos de abdicaciones, renuncias y dudas en el orden de sucesión a la Corona. La cuestión es importante porque la Ley Orgánica general debe reconocer el efecto automático e inmediato de la abdicación, ya que, existiendo Príncipe de Asturias, debe acceder al trono sin ningún otro requisito de aprobación o ratificación de las Cortes; simplemente, las Cortes han de proclamarlo Rey sin más trámite ni votación.

El asunto es importante de orden jurídico constitucional, pues la Constitución dispone que la sucesión de la Corona es hereditaria y deben evitarse supuestos que creen situaciones extrañas en las que las Cámaras pudieran bloquear la sucesión; en efecto, esta ley singular se va a aprobar sólo por mayoría absoluta siendo así que, si hubiera bloqueo parlamentario, se crearía un indeseado efecto de interinidad a modo de reforma constitucional encubierta y al no estar sometida a las mayorías reforzadas del art. 168 de la Constitución.

Aprovechando esta situación diversos partidos políticos están agitando un nostálgico sentimiento republicano pidiendo un referéndum sobre la continuidad de la Monarquía mediante la convocatoria de actos y manifestaciones con el fin de debatir la forma de Estado en España. Esto está resuelto desde la Constitución de 1978 de modo racional, moderno y satisfactorio. En cualquier caso, saben que, para avanzar en su pretensión han de seguir el procedimiento legal de Reforma constitucional del art. 168 que necesita: la aprobación por mayoría de dos tercios de cada Cámara y la disolución inmediata de las Cortes; posteriores elecciones, que las dos Cámaras ratifiquen la decisión y redacten el nuevo texto constitucional que debe ser aprobado por los dos tercios de ambas Cámara y, finalmente, la ratificación por referéndum nacional.

Lo políticamente interesante es analizar las razones que legitiman la monarquía parlamentaria en España que lleva a eludir ese debate estéril, antiguo y tedioso. Además, Izquierda Unida ha olvidado que el Partido Comunista aprobó la Constitución de 1978 y cae en contradicción convocando manifestaciones en diversas ciudades españolas bajo la rúbrica “Monarquía o Democracia”; tal expresión, por si misma, falsea la realidad y va contra sus propios actos. Simplemente parecen añorar la palabra República sin reconocer que hubo y hay países que fueron o son dictaduras aunque se autotitulen Repúblicas, como la URSS, los países satélites, Cuba o Corea del Norte y que, por el contrario, hay monarquías absolutamente democráticas como Inglaterra, Bélgica, Holanda o España.

Lo esencial ahora es recordar la triple legitimidad democrática de la Monarquía Parlamentaria española:

Primero, por su origen constitucional. La Constitución de 1978 fue impulsada por el Rey Juan Carlos I para realizar la transición de la dictadura a la democracia cuyo proceso encargó al Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez. El proceso se inició con la aprobación de la Ley para la Reforma Política que fue refrendada por referéndum nacional (Ley 1/1977, de 4 de enero). El paso siguiente fue la convocatoria de las primeras elecciones generales democráticas, previa la legalización de todos los partidos políticos, incluido el Comunista, que se celebraron el 15-6-77. Una comisión del Congreso hizo el borrador de la nueva Constitución siguiendo los criterios de situar a la Corona fuera del juego del poder político.

El segundo motivo de legitimidad es el texto pactado en la Constitución. La Constitución fue aprobada por las Cortes y por referéndum de la nación que obtuvo un refrendo del 87,8% de los que votaron. El art. 1º.3 de la Constitución dice: “ La forma política del Estado español es la Monarquía Parlamentaria”, y el Titulo II (“De la Corona”) dispuso (art. 56) que el Rey es el Jefe del Estado “símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del estado español en las relaciones internacionales y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las Leyes”. El Rey, pues, carece de prerrogativas, no gobierna y ostenta las competencias tasadas y mínimas del art. 62. La soberanía radica en el pueblo español y el Rey carece de competencia legislativa, ejecutiva y judicial, salvo la sanción “formal” de las leyes aprobadas por las Cortes.

En tercer lugar, la monarquía parlamentaria está legitimada por el ejercicio leal y prudente durante 39 años de Jefatura del Estado. Vale decir que: “El Rey reina pero no gobierna”, tiene “autoritas” y fue muy útil para acabar con el golpe de Estado del 23-F- 1981; además, tiene amplio respaldo social, sin que sea un problema para los españoles como prueban las encuestas (al 0,2% le preocupa la Corona).

Se inicia, ahora, una etapa en la que el nuevo Rey puede, como arbitro neutral, animar a mejorar la calidad de nuestra democracia, nacida por el impulso de su padre, porque, ciertamente, se debe reforzar la división de poderes, incrementar la transparencia de cuentas públicas y racionalizar la organización territorial del Estado.

CONCLUSIÓN

La forma del Estado español definida en la Constitución de 6 de Diciembre en 1978 es la de “Monarquía parlamentaria”, está enmarcada en un sistema democrático moderno, está reconocida como monarquía prestigiosa, análoga a la de otros países europeos en los que “el Rey reina pero no gobierna”. Merece la pena dedicarnos a mejorar nuestras instituciones y dar por superado, en el tiempo y la forma, el debate entre Monarquía y República.

3 pensamientos en “España, monarquía parlamentaria

  1. Como liberal estoy totalmente de acuerdo con esta magistral definición.Existe una cuestión fundamental que me preocupa,me refiero a las Autonomías.Para mi creo que supone un sangría constante para el pueblo Español.¿Qué opinión tiene el Club Liberal sobre este tema.Saludos.

  2. Amigos/as y compañeros/as de sueños y luchas de amor y vida

    Desde París donde me llevo el viento de la crisis un fuerte abrazo

    Salud y República, Estado Federal

    Olivier Herrera Marín

    Dadle la máxima difusión posible

    ESPAÑA REPÚBLICA Y ESTADO FEDERAL

    Referéndum ¡YA!!

    El 2 de junio del 2014 salto el tapón (borbón). Bridemos por la III REPÚBLICA levantemos una copa del millor cava del mon, de Sant Sadurní d´Anoia. Y que siga la fiesta, el jolgorio y el baile con las mozas del pueblo en la Plaza Mayor.

    Escribimos desde París y Nafarroa y lo hacemos acuciados por los acontecimientos que se precipitan en España confiando en que la actual cúpula del PSOE y el PP no sean más papistas que el papa y repriman la gran fiesta popular y las manifestaciones PACIFICAS que se están dando y deben de continuar dándose pacificas hasta que el nuevo rey Felipe VI de pruebas irrefutables de su sensatez, inteligencia y amor por ESPAÑA, abdicando en el pueblo SOBERANO.

    La historia de los borbones en España no tiene nada de ejemplar. Si Felipe VI hace lo que debe hacer, voluntaria y rápidamente, lavará algunos pecados de los borbones para ser aclamado, amado y respetado por todos pudiendo formar su propio partido y presentarse a unas elecciones, que tal como está el patio político de butacas, a poco que se lo curre, reciclándose para gobernar y buscándose un buen equipo, podría llegar a ser el primer Borbón en abdicar para convertirse en un Presidente legítimo del Gobierno de España.

    Preguntas que piden respuestas:

    A) ¿Tenemos el derecho a votar y decidir el pueblo soberano entre monarquía y república?

    B) ¿Una sociedad democrática, adulta y libre, necesita el refrendo y la tutela moral, política y militar de un rey?

    C) ¿Somos ciudadanos o somos vasallos?

    D) ¿Es la monarquía garantía de la unidad del estado español? En Catalunya y Euskadi la desafección al Borbón es evidente, ERC, ICV, la Izquierda Abertzale, y las bases socialistas, partidos de ondas raíces republicanas tienen la fuerza y el futuro de la juventud, sumando ambos más votos que el PP y el PSOE juntos. Y el PNV y CIU han de cortar amarras con el Borbón por convencimiento y/o lealtad a quienes en ellos han depositado su confianza. Si hoy extrapolamos los resultados de las elecciones europeas a las próximas elecciones generales (en España) con la caída del PP y el haraquiri final de una dirección del PSOE descerebrada y desnortada, la corona hundida en la ignominia, cae con un leve soplo de brisa, al no tener quien siga lamiendo sus botas y haciéndole la cama.

    E) Su Santísima Trinidad, PP-cúpula del PSOE-REY, obnubilada en lo político, social y económico por el sillón de oro de su feudo-coto-trono, juega a repartirse los cromos cerillas sentada en la carroza real que cargada de cohetes y pólvora para los fuegos artificiales de la coronación, cabalga desbocada y sin riendas hacia el abismo. Solamente la República tendrá mañana la legitimidad y los apoyos necesarios para poder reflotar y mantener unida en paz y en libertad la España solidaria, culta y democrática.

    F) No creo que nadie de las cúpulas del PP y del PSOE piensa en copular como Nerón Viendo arder Catalunya y Euskadi mediante el concurso de la Sexta Flota y los novios de la muerte y de la cabra.
    G) Si estamos contra la discriminación de sexos, el machismo y la violencia de género, no puede reinar Felipe de Borbón. ¿Pueden las Infantas Elena y Cristina? Unidas por el indisoluble matrimonio y los lazos de sangre a un pavo real adicto a las merluzas y a un altivo y chulo ventajista de guante blanco

    H) Toda sociedad democrática defiende el derecho de la mujer al divorcio y al aborto, sea está, reina o doncella. Podrá Felipe seguir mirándose en los ojos de la reina, si como rey ha de refrendar mañana la ley del aborto de Gallardón-Rajoy contra el Ser y la dignidad de la mujer que ose decidir por sí misma, él como y cuando, quiere ella ser madre.

    I) ¿Podrá la cúpula del PSOE seguir ejerciendo de bufón del rey, escupiendo sobre los huesos de sus muertos, negando su historia, ideario y memoria con tal de continuar poniendo el cazo al terminar de limpiar las botas del rey y las letrinas del Palacio Real?

    J) ¿Podrá la cúpula del PSOE seguir mistificando el papel del rey durante la transición y la noche del 21 F, legitimando una monarquía anacrónica a la que nada le deben los ciudadanos y los pueblos de España?

    K) ¿Seguirá el Comité Federal del PSOE, haciéndose el ciego y el sordo ante las centellas que estallan en las calles y las plazas de todos los pueblos y ciudades de la piel de toro?

    L) ¿Podrá la férrea dirección de Ferraz impedir que las juventudes socialistas e Izquierda Socialista que ahora presenta su propio candidato a su Secretaría General republicano y de izquierdas opten por la III República enviando a paseo a todos los descerebrados-empesebrados del C. F. que deben dimitir sin excepción alguna, salvo que quieran convertir el histórico partido de Pablo Iglesias en un grupúsculo residual, la coartada del PP y el apéndice de UPyD?

    M) ¿NADIE? ¿Entre los diputados y senadores del PSOE tiene la vergüenza y conciencia necesaria, el amor a los suyos y a sí mismo para decir ¡NO!! Y no ejercer de borreguito/a balando ¡AMEN!! ¡SÍ!! ¡SEÑOR!!?

    Poco sabe de la vida quién dice: Lo que no está en la constitución NO EXISTE, pues es el SER (La existencia) lo que determina el Estar (La conciencia) Es el SER que vive y crece quien crea las nuevas necesidades y las condiciones que alumbran la Nueva Constitución con alegría y buena onda, harmonía, al fenecer y enterrar dignamente la vieja, caduca y carcomida. Es la vida, la que modifica los hábitos y las costumbres cambiando las leyes y las constituciones. Es el SER, el pueblo soberano, el que hace y deshace, al tener la última palabra en las urnas para revertir la vieja legalidad cambiando la Carta Magna, las reglas escritas del juego limpio.

    Ha empezado la Segunda TRANSICIÓN, con ilusión, amplitud de miras y amor a la vida, y hoy, nada será como fue, que es otra la capacidad de movilización-coordinación a nivel de todo el estado, otra es la conciencia y la formación del ejército, la policía y la guardia civil. Hoy, a la claridad de objetivos y un programa de mínimos de todas las fuerzas políticas democráticas, sumaremos a los viejos osos grises que al despertar de su larguísimo letargo, bajan de las reservas buscando los salmones y las mieles de la nueva primavera, armados con la palabra hecha verbo, la poesía de Gabriel Celaya y Blas de Otero para multiplicar las voces de los hijos y poetas de la tierra, que están hasta el cogote, por decirlo fino; de una monarquía parasitaria e inútil y toda su cohorte infame de zánganos corruptos, trepas, oportunistas y demás canallas que van a lo suyo sin importarles un carajo los recortes y lo que está soportando el pueblo llano por la desidia inmoral de
    un cazador de osos borrachos y viejos elefantes y una clase política banal y venal a los pies del Botín de oro.

    Hoy, sabemos lo que no queremos y hemos de descubrir y ver lo que queremos en la unidad y la escucha, reflexión-acción-reflexión para no dar ningún paso en falso, queriendo ir más aprisa que la música y quemarnos las alas como Ícaro. La Corona no puede echarle un pulso a la voluntad del pueblo y caerá si la empuja un viento suave y persistente como caen las brevas de la higuera ni actuamos sin prisas y sin pausa sin escuchar a los profesionales de la provocación.

    Lo que está claro es que el PP y la cúpula del PSOE los dos del “No Podemos” son las dos caras de la misma moneda y sirven con distintas argumentos a los mismos amos y señores; la fantástica-irreal Casa Real, a las altas finanzas, la Banca y la OTAN.

    Olivier Herrera Marín
    Presidente de POETAP (Poetas de la Tierra y Amigos de la Poesía) Miembro de la RED Europea de Apoyo y Solidaridad con las Víctimas de Chevron (Antes Texaco) en la Amazonía Ecuatoriana- UDAPT

    José Luis Úriz Iglesias
    Ex parlamentario y concejal del PSN, militante actual del PSC

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