Reforma Educativa 2012

La Educación en España: Fracaso e imposición de lengua vehicular

El 10 de Octubre de 2012 la UNESCO ha publicado el informe de 2012 de la EPT, Educación para todos, relativo a la situación de la enseñanza en todos los países del mundo. España ocupa, comparado con los países de nuestro entorno occidental, el primer puesto de fracaso escolar con un 33% de fracaso, frente al 20% de media en Europa, es decir, un alumno español, de cada tres, abandona los estudios antes de acabar la enseñanza secundaria y, además, la inserción laboral es muy deficiente con el 50% de los jóvenes en paro.

Antes de disponer de estos datos el Ministro de Educación, Sr. Wert, había presentado, entre otros temas, dos iniciativas que merecen el apoyo de la sociedad española. La primera propuesta es la reforma educativa en España, que es una reforma y no un puro ajuste presupuestario, como están afirmando, intencionadamente, algunos grupos de profesores, alumnos e incluso familias; la segunda, es su compromiso para la ejecución de las sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para que, los alumnos que quieran, puedan recibir enseñanza en castellano en Cataluña, como lengua vehicular.

PRIMERO.- La reforma de la enseñanza secundaria en España es una evidente necesidad ante el fracaso acreditado. Propone el ministro un plan de mejora recuperando los principios de esfuerzo y exigencia para que el alumno avance en los estudios, con objetividad, restableciendo exámenes del Estado como fórmula de paso, de control y de motivación de los alumnos, como existen en otros países de nuestra cultura occidental; premiar con becas a los alumnos aventajados es común en otros países. La reforma pretende mejorar el nivel académico y, sobre todo, ayudar a los alumnos a descubrir su vocación por los estudios, explotación de sus habilidades (capacidad) abriéndole el horizonte de elegir, razonablemente, entre la educación universitaria o la formación profesional. Es elogiable la aspiración de incrementar la formación profesional pues, aunque en los años de bonanza económica se ha generado la creencia de que un título universitario aporta mayor prestigio social, es sabido que la formación profesional aporta muchas salidas laborales y vincula al alumno con las empresas.

Ante el planteamiento de reforma de la educación en España han surgido resistencias, protestas, incluso un asalto violento a un Colegio en Mérida, y manifestaciones de sindicatos de alumnos y profesores de la enseñanza pública que han realizado una huelga de tres días apoyada por la CEAPA, Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos, que ha pedido a las familias que no lleveN a sus niños a clase; ¡Vaya mal ejemplo y rémora para la educación cuando deben ser las familias las más interesadas en tener una enseñanza de calidad!. Sin embargo, no ha secundado la huelga la CONCAPA, Confederación Nacional de padres de alumnos y padres de familia.

El gobierno está legitimado para aprobar esta reforma, que será debatida en las Cámaras con el apoyo de su mayoría Parlamentaria, y es lamentable la resistencia de parte de la organización educativa que, sin presentar otra alternativa para salir del fracaso, cree que la protesta en la calle le legitima para conservar su posición a pesar del fracaso. Fundan su protesta en los recortes presupuestarios sin hablar de la reforma y olvidan que los contribuyentes españoles, a través del el presupuesto español, destinan el 4% del PIB a gasto de educación, cuantía superior a la media de los países occidentales pero con mínimo rendimiento.

Vale la pena recordar que la figura de la escuela en Francia es objeto de admiración por la población francesa y europea; la formación francesa reconoce la herencia de la ilustración e impulsa la formación en los “valores republicanos “que tienen como elementos fundamentales la razón, la libertad y el respeto por Francia. Es bueno importar lo mejor de otros países y conservar los valores de la educación española que incorpora el buen sentido y sacrificio de tantos maestros. En Francia es un valor entendido que la escuela va a impulsar estos valores pero, en España, hay nacionalistas “locales” que se permiten criticar la formación en valores españoles, así pues, el Sr. Wert hace bien en decir lo que dice.

SEGUNDO.- Sobre el derecho a recibir educación en castellano en Cataluña el Ministro se ha comprometido en la defensa de las familias catalanas que no consiguen que la administración autonómica cumpla las sentencias que reconocen el derecho de sus hijos, en edad escolar, a recibir sus clases en lengua vehicular castellana, lengua oficial en dicha comunidad. Este derecho ha sido reiteradamente reconocido en la doctrina del Tribunal Constitucional (Sentencias TC: 337/1994 y 31/2010); en las Sentencias del Tribunal Supremo de 9, 13 y 16 de diciembre de 2010, y 10 y 19 de mayo de 2011 y las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña 330 y 331 de 10 y 19 de 29 de mayo de 2012. Esos padres de familia no consiguen, siquiera, los impresos de preinscripción en castellano.

La sentencia 330/2012, declara:

“El derecho del recurrente a que, en relación a su hija escolar menor de edad, el castellano se utilice también como lengua vehicular, debiendo la Administración demandada adoptar cuantas medidas sean precisas para adaptar el sistema de enseñanza que afecta a la niña a la nueva situación creada por la declaración del Tribunal Constitucional, que considera también al castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña junto con el catalán, y declarar de igual modo el derecho del recurrente a que todas las comunicaciones, circulares y cualquier otra documentación, tanto oral como escrita, que le sean dirigidas por el centro escolar lo sean también en castellano.”

El uso excluyente y político, de la lengua en la enseñanza, no sólo es una cuestión de ámbito educativo porque reprime los derechos fundamentales de los ciudadanos. Es impropio de un Estado de Derecho que una administración no cumpla la ley ni ejecute las sentencias y es urgente reparar la situación de indefensión jurídica de estas familias cansadas de pedir las medidas para la ejecución de las sentencias; por ello es importante resolver este problema ya sea por vía de incorporación de los alumnos a una escuela privada o a una escuela pública dirigida por el Estado, que permita estudiar en lengua vehicular castellana, todo, por supuesto, a costa de los fondos de la Comunidad Autónoma. La solución legal de este asunto será un precedente claro de que el gobierno de la nación empieza a exigir el cumplimiento de la Constitución y de las leyes.

CONCLUSIÓN:

Es imprescindible reformar la educación en España ante el fracaso escolar existente que está acreditado en el informe de 2012 de la UNESCO. El presupuesto español destina el 4% del PIB a gasto de educación y representa más recursos que la media de los países occidentales, pero con menor rendimiento. El ministro Wert se ha comprometido en la implantación práctica de las sentencias que reconocen el derecho de los alumnos escolarizados en Cataluña a estudiar en lengua castellana, como lengua vehicular. Le deseamos éxito porque afecta a la dignidad e igualdad de las personas y la situación es impropia de un Estado de Derecho.

 

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