Debate y programas electorales 2011 del PP y PSOE

No más madera, por favor

He seguido con interés el debate  del pasado 7 de Noviembre entre los dos candidatos a Presidente del Gobierno, propuestos por el PP y el PSOE,  que se presentan a las elecciones generales del 20 de Noviembre de 2011. Me ha gustado, especialmente, el compromiso de los dos candidatos, ante todos los españoles, para colaborar con el que resulte vencedor, algo elemental en una democracia constructiva para los ciudadanos y que debería ser lo normal. La grave situación que vivimos en España requiere sumar energías porque hay cuestiones de estado, urgentísimas, que exigen los votos de los dos partidos mayoritarios, sin dependencias de minorías nacionalistas que no cuidan el interés general.

Las materias más debatidas han sido la situación de la crisis económica y el problema del desempleo de 5 millones de españoles en edad activa; en ellas quiero centrarme hoy. Los candidatos han omitido en el debate transcendentales materias: justicia, corrupción, transparencia, modelo autonómico; Europa y la acción exterior de España; desmantelamiento  de la industria; unidad del mercado interior; y seguridad jurídica de los inversores; sistema financiero… y el caos de algunas cajas de ahorro.

A) Sobre las fórmulas propuestas para salir de la crisis económica. El Sr. Rubalcaba propone más intervencionismo del Estado y más gasto público. Me recordó la película de “Los hermanos Marx en el Oeste”: ¡Más madera! Gritaba el fogonero de la máquina de vapor que tiraba de un tren conducido temerariamente a punto de descarrilar. Pues eso decía: más madera, más gasto público, más plazo para ejecutar los ajustes comprometidos con Europa para reducir el déficit público, petición de rebaja de tipos de interés al BCE y un plan de choque de inversión pública de la U.E. ¡Todo público o dependiente de la U.E.!

El candidato socialista silenció la agonía que sufre el Tesoro para obtener préstamos y cubrir el déficit del presupuesto de España que alcanzará  70.000 millones de euros, el  7% del PIB en 2011 (el comprometido es 6%) y que la cotización de la deuda pública española (y la italiana) está sostenida artificialmente por compras del Banco Central Europeo. Esta propuesta de “futuro” para seguir igual es temeraria en estos momentos y basta mirar hacia Grecia e Italia en los que están cambiando incluso sus  gobiernos.

El Sr. Rajoy hizo  propuestas  realistas y adecuadas para luchar contra la crisis económica. Dijo que España debe hacer rebajas presupuestarias que no afectarán a las partidas esenciales del estado de bienestar: educación, sanidad, pensiones ni subsidio de desempleo. Ya veremos si podrán cumplir esa promesa electoral mediante el control, la eficiencia y la mejor técnica de gestión pública. En cualquier caso será posible la reducción del gasto en las partidas no esenciales.

El Sr. Rajoy propuso dinamizar la economía y ayudar al crecimiento: el estado no debe acaparar tantos recursos del sistema financiero español (deuda pública comprada por los bancos españoles) con el fin de que queden excedentes de ahorro y los empresarios puedan obtener créditos, invertir, crear empleo, y los particulares obtener préstamos para consumo.

Las elecciones del 20-N van a ser el examen del PP, que va a ganar, pero la reválida va a ser el contenido de los Presupuestos Generales del Estado de 2012 en donde comprobaremos los ajustes. ¡Ahí va el morlaco!

Este es el nudo gordiano. Por ello, creo que la Ley Orgánica que desarrollará el reformado art. 135 CE es imperativo que incluya un techo de gasto público para los presupuestos del Estado y las Comunidades Autónomas. Creo que en una democracia del siglo XXI destinar el 45% del PIB a gasto público es un desvarío a corregir.

B) Sobre la reforma laboral. Otro tema urgente en España es la reforma laboral para facilitar la creación de empleo y mejorar la competitividad. El programa del PP dedica casi 20 páginas a esta materia; trata del crédito, empleo seguro y flexible para todos, más emprendedores para la creación de empleo y reforma fiscal para el crecimiento. Hay ideas muy aprovechables.

El programa del PSOE mira hacia atrás y justifica el deterioro laboral en la construcción, la crisis financiera, la restricción del crédito y la norma del despido exprés que aprobó el PP.  Propone un gran Acuerdo por el empleo e insiste en la idea de protección del empleo; pero el problema, ahora, es “crear” empleo más que proteger el que no existe. El candidato socialista en sus mítines insiste en la creación de empleo público con fondos públicos (¡otra vez!).

La crisis y la normativa laboral vigente nos han llevado al fracaso  de 5 Millones de parados; este esquema legal hay que  reformarlo y facilitar, de verdad,  la creación de empleo porque es la mejor política social pues dignifica a la persona, crea riqueza y reduce el presupuesto de la seguridad social por desempleo.

La iniciativa privada es la vía más rápida y eficaz para crear puestos de trabajo y  el emprendedor necesita el reconocimiento social y, en en su fase inicial alivios de  costes de seguridad social, fiscales y trabas burocráticas.

CONCLUSIONES: El candidato socialista está gritando como los hermanos Marx ¡más madera!, más gasto público para salir de la crisis y crear puestos de trabajo  públicos, con cargo al presupuesto, deficitario de España. No lo permiten los compromisos antidéficit firmados con Europa, ni la misma realidad económica.

El Sr. Rajoy hace propuestas realistas para creación privada de empleo e insiste en los necesarios ajustes del gasto público respetando las partidas de financiación de los elementos esenciales del estado de bienestar. El PP va a ganar las elecciones y luego hay que aprobar la reválida de los presupuestos para 2012 ¡Vaya morlaco!

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