La libertad individual de los ciudadanos españoles tiene una de sus manifestaciones en el derecho a utilizar, en cualquier lugar de España, el idioma español como lengua propia, de común conocimiento, en la que se basa nuestra relación humana y la convivencia. El art. 3º de la Constitución Española cita a los idiomas de España como “patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”, y así habría de hacerse. Sigue leyendo
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